Ho Chi Minh City, La Ciudad de las Motos

Hoy volvemos a Ho Chi Minh porque no hay otra manera de ir al norte de Vietnam desde Camboya más que desandando el camino andado. La antigua Saigón es la ciudad más caótica que nos hemos encontrado desde que empezamos este viaje (y quizá una de las más caóticas en las que nunca haya estado). La base de este caos: las motos. Miles y miles de motos han tomado la carretera, las aceras, los vestíbulos de los hoteles, las tiendas… hasta dentro del Teatro de la Ópera hemos visto motos aparcadas. Cruzar la calle es una auténtica odisea, en la que tienes que desarrollar una visión de 360 grados y un cálculo preciso del espacio -tiempo para ir esquivando y que te esquiven. Aquí no vale dudar. O cruzas o te qudas esperando eternamente. Caminar por la calle no es menos peligroso: los motoristas más avispados adelantan por la acera al igual que el listillo de la M30 lo hace por el arcén (auque sospecho que en este caso el listillo no tiene multa asegurada).
Pero el caos no es sólo por las motos… Al igual que en Phnom Penh, esta ciudad también está llena de contrastes, aunque para mi percepción en este caso en vez de causarme curiosidad y hacerme preguntarme qué hay detrás, me causan agobio y un poco de rechazo. Son contrastes mucho más agresivos, o quizá mucho más arraigados, no se.
Por aquella calle, núcleo del “circo” para el turista que hemos visto en casi todas las principales ciudades, te ofrecen de todo: tours, comida, hospedaje, free shots!, transporte…. cualquier cosa. Si dices en un susurro que quieres un carajillo de cognac, un avispado vietnamita te lo trae en cuestión de segundos. Fijo. Luces, música a tope en cada uno de los bares que dan a la calle, terrazas enormes hechas discoteca, un estrechísimo callejón atestado de “spa, massage…”, el siguiente está atestado de hostales baratos… cajeros dentro de una tienda o un hotel, anuncios de todo tipo y en cualquier lugar, una tienda es el vestíbulo de nuestro hotel, y un restaurante lo es del siguiente. El desorden reina en cada esquina.
De repente aparece un bar gigante con su gran terraza en la que decenas de chicas jovencísimas y con el mismo vestido rojo cortísimo acompañan a los hombres (blancos) que ocupan cada mesa…. todo para el turista…. Y dichos turistas atestan las calles: beben, ríen, compran, disfrutan de la “compañía”… tiendas súper modernas de diseño se entremezclan con puestos callejeros de pantalones a dos dólares. Grandes restaurantes de comida de todo el mundo se codean con puestitos callejeros de arroz o pinchitos (de no se sabe qué). Una chica pasa con una bandeja de bichos fritos en la cabeza….
Y mientras el circo del turista se desarrolla, ellos esperan… En aquel porche hay una familia entera sentada sin hacer nada, esperando quizá que algún turista despistado se meta por su callejón sin luces y les encargue un café. Por esa oscura puerta se ve a dos niños tumbados en una hamaca, dormidos. En el vestíbulo de aquel modesto hotel se puede ver a tres mujeres y dos niñas delante  de una pequeña tele. En los interiores de sus casas no hay mucho ruido, ni mucha luz, ni mucha actividad, lo que contrasta con la explosión de estímulos del exterior.
Pero no sólo en estas calles reina el desorden y la contradicción: las banderas  comunistas ondean enfrente de Mc Donalds y neones luminosos de Apple. Los cochazos circulan muy pegados a los viejos y ruidosos autobuses urbanos. Merchandising comunista está expuesto al lado de merchandising de las últimas películas de Hollywood. Las fotos del Museo de la Guerra de Vietnam (en el que lógica pero poco objetivamente ponen a parir a los americanos y no explican mucho más de lo que pasó) están patrocinadas por Canon y Nikon…
Una ciudad inesperada, caótica y un tanto extraña de la que no me da mucha pena irme. En los blogs que están siendo nuestra Biblia viajera suelen recomendar casi unánimemente el norte de Vietnam, así que para allá vamos a ver qué nos encontramos…
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s